Caminatas coraleras

Pues señor, el caso es que mi pareja es contralto en la coral del barrio.

Y la cosa es que una vez que terminó el confinamiento domiciliario durante la pandemia, nos encontramos con que cantar en grupo, y no digamos ensayar, eran actividades de altísimo riesgo: expulsar aire a pleno pulmón justo en la nuca de otra persona es medio eficacísimo para esparcir virus, con o sin mascarilla. De modo que la coral se encontró a la fuerza inactiva y sus integrantes (y los familiares, entre los que me cuento) bastante castigados por la ociosidad de haber estado meses encerrados en casita… Y, para mas INRI, sin poder abandonar el municipio de Barcelona que, si extenso, es al fin y al cabo limitado.

La Coral, intentando grabar algo durante el confinamiento por el covid, en 2020.

Es muy difícil, cuando no eres ni músico profesional, ni cineasta…

Así es que a alguien (no recuerdo quien) se le ocurrió un día, como forma de mantener alguna actividad en grupo, la de subir paseando a los búnkeres del Turó de la Rovira. Que es una instalación de ingeniería bélica de la Guerra Civil, construida por el ejército republicano para repeler ataques de la aviación italiana.

Desgraciadamente, no tuvieron demasiado éxito en evitar los bombardeos de Barcelona (parece ser que sólo lograron derribar un avión).

Cuando terminó la guerra, los cañones fueron inutilizados por el ejército republicano, y quedaron abandonados en su emplazamiento.

En los años 50 y 60, la zona se convirtió en un barrio de barracas, que acogía a las primeras oleadas masivas de inmigración del campo a la ciudad.

Actualmente la popularidad del Turó y sus búnkeres ha venido porque desde allí se contempla una de las mejores vistas de Barcelona (y como todo llega a oídos de lo turistas, los visita tanta gente que en verano el acceso está regulado)

En el interior de los bunkeres hay una exposición sobre la historia del barraquismo en Barcelona, y sobre la dramática lucha social de sus habitantes para conseguir primero los derechos más básicos y luego una vivienda digna.

En esta página web, el Museo de Historia de Barcelona desarrolla la de este singular espacio:

Total, que allá que nos fuimos, un grupito de sopranos y contraltos, y yo. Nos daba para montar un musical…. Aunque, la verdad, es que llegamos arriba en bastante malas condiciones. Estar meses sin andar es lo que tiene.

Aqui, las cantaires con mascarilla… ¡qué pinta de facinerosos que teníamos todos aquellos meses terribles!

Vista tomada aquel dia desde los búnkeres:

Nos lo pasamos divinamente; tan es así, que la cosa cuajó. Aquel primer grupo de cantantes-caminantes se fue ampliando. Al principio sólo los fines de semana y luego, tiempo y jubilaciones mediante, entre semana. Y al final, organizando salidas de más dias.

Caminando por Barcelona cuando no nos dejaban salir de ella, y por su Area Metropolitana cuando pudimos, y luego por España y por el mundo mundial, se ha ido forjando un pequeño grupito de amigos senderistas/viajeros/turistas, o lo que quiera que seamos, dedicado a explorar la naturaleza y, ya de paso, las ciudades que la rodean. Porque, ya se sabe, el caso es andar….